Dos etapas muy pestosas y un circuito urbano aguardan al Kometa en su debut en la Vuelta a Madrid

32ª Vuelta a la Comunidad de Madrid.
Del 10 al 12 de mayo de 2019.

El Kometa Cycling Team afronta este próximo fin de semana la Vuelta a la Comunidad de Madrid. La estructura continental de la Fundación Alberto Contador no pudo participar en esta carrera durante su primer año de existencia por su presencia en el Tour de Bretaña, la cercanía entre las pruebas y las exigencias logísticas de ambas. Por este motivo la Vuelta a Madrid se ha acabado convirtiendo en una de las competiciones fundamentales de su calendario en 2019, toda vez que el vínculo entre la formación y la Comunidad de las Siete Estrellas es intenso. Con permiso del innegable peso de la componente italiana, es una carrera que supone correr en casa.

El equipo dirigido por Jesús Hernández contará en sus filas con uno de los madrileños del pelotón actual: Diego Pablo Sevilla. El ciclista de San Martín de la Vega estará acompañado en las rutas madrileñas por los manchegos Juan Camacho, Isaac Cantón, el andaluz José Antonio García y los italianos Michele Gazzoli, Antonio Puppio y Samuele Rubino. Un equipo muy joven, con ánimo guerrero y con la baza de la velocidad de un Gazzo que viene de firmar su mejor actuación de la temporada con su tercera plaza en la Etoile d´Or de la Copa de Naciones.

La caída de Michel Ries en el descenso del Santuario del Acebo, durante la pasada Vuelta a Asturias, ha trastocado ligeramente la planificación del Kometa Cycling Team de cara a la ronda madrileña, toda vez que el luxemburgués era uno de los siete ciclistas designados para tomar parte en la prueba, pero sus fracturas le mantendrán alejado de la competición durante un mes.  “Aún sigo decepcionado por perderme una parte importante de mi temporada. Pero la caída fue bastante dura y he tenido bastante suerte en salir sólo con algunas pequeñas fracturas”, valora al respecto el ciclista del Gran Ducado.

La prueba madrileña se disputará sobre tres etapas en línea, sin alta montaña en liza ni tampoco un final en alto. Las dos primeras presentan un recorrido no falto de dureza, con muchos repechos de diferente entidad y la posibilidad, sobre todo en la jornada inaugural, de que entre en acción el viento. Un Sistema Central ‘alejado’ de sus montañas más altas y clásicas protagoniza la segunda. La etapa del domingo se disputa en un circuito en el Paseo de la Castellana muy favorable para una resolución al sprint. 

“Me gusta mucho la zona de Campo Real y Nuevo Baztán, suelo pasar por allí de vez en cuando durante mis entrenamientos”, aporta respecto a la primera etapa un Diego Pablo Sevilla que conoce bien las rutas de los dos primeros días. Una primera etapa con hasta siete cotas puntuables para el gran premio de la montaña. “Está bien, muy bien. Incluso se podría hacer más dura aún, aunque para eso serían necesarios hacer pequeños bucles en algunas zonas para quitarle terreno llano y meterle más desnivel. Con todo será una etapa muy pestosa donde, si sopla, el viento puede tener importancia”.

El periplo del sábado con salida y llegada en San Martín de Valdeiglesias presentará hasta seis cotas puntuables, con cinco en los primeros 75 kilómetros, donde se llega a transitar por la provincia de Ávila, y alguna que otra no puntuable en la parte final de una fracción que tendrá su línea de meta en un pequeño repecho. “A mitad de etapa hay una zona en la que se concentran varias subidas encadenadas, quizás un poco lejos de meta. Pero será una etapa dura. También tengo la suerte de conocer gran parte de la etapa porque voy mucho por la zona”, concluye Diego Pablo.

Las etapas:
10 de mayo: Aranjuez-Aranjuez (164,1 km).
11 de mayo: San Martín de Valdeiglesias-San Martín de Valdeiglesias (164,5 km).
12 de mayo: Madrid/circuito del Paseo de la Castellana (99,9 km).

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