Una renovada Vuelta a Hungría, es el gran objetivo de la temporada y escenario del debut de Márton Dina en el Kometa Cycling Team

40º Tour de Hongrie
Del 11 al 16 de junio

Menos de un año después, el gran objetivo de la temporada. La Vuelta a Hungría arranca este próximo martes 11 de junio con un prólogo que concretará el cambio de fechas impulsado de cara a esta temporada por la organización de la prueba magiar. De agosto a junio, un movimiento con el que la carrera húngara busca potenciar un espacio propio dentro del calendario europeo en las semanas previas al Tour de Francia. Unas fechas que le permitan crecer como un acontecimiento deportivo, si bien compartirá agenda en esta ocasión con el Criterium Dauphiné. Un paso adelante con vistas al futuro. Nacida en 1925, a la Vuelta a Hungría le ha acompañado la intermitencia desde su nacimiento. Su renacimiento de cara a 2015 ha traído consigo bríos revitalizadores.

Para el Kometa Cycling Team llega el gran momento de la temporada, dados los enormes intereses de su principal patrocinador en el país centroeuropeo. Las ambiciones son las máximas para una escuadra que estará formada por los italianos Stefano Oldani, Antonio Puppio y Michele Gazzoli, los españoles Juan Pedro López y Diego Pablo Sevilla y el portugués Daniel Viegas; también, completando el ‘siete’ el húngaro Márton Dina. El último fichaje de la formación continental de la Fundación Alberto Contador debutará oficialmente con sus nuevos colores en esta prueba. “Estoy absolutamente emocionado y estoy deseando comenzar a dar pedales”, aporta del corredor de Budapest.

El equipo dirigido por Jesús Hernández presenta perfiles para dar batalla en todos los terrenos, con hombres rápidos para las llegadas masivas, con corredores versátiles para los finales nerviosos y la búsqueda de las fugas, y con ciclistas que escalan muy bien. “Para nuestros patrocinadores es una carrera fundamental y queremos estar a la altura de las expectativas. Acudimos con un equipo potente, variado y con opciones para todos los terrenos. Y con toda la ambición para hacer grandes cosas”, indica el director deportivo Jesús Hernández. En 2018, la formación madrileña cosechó una victoria de etapa y dos segundas plazas de la mano del velocista Matteo Moschetti.

“He podido echarle un vistazo al recorrido y me parece muy bonito. La mayoría de las etapas tienen sus subidas, lo cual siempre nos gusta”, indica Juan Pedro López. El ciclista andaluz será una de las grandes bazas del Kometa Cycling Team: “Estoy convencido de que el equipo va a estar a la altura, estamos todos muy motivados para hacerlo bien. Luego en carrera son muchas las cosas que influyen en su desarrollo, pero vamos con ganas”. Su compañero Diego Pablo Sevilla aporta: “La Vuelta a Hungría de este año quizá sea más interesante para nosotros que la anterior, con algo más de dureza. Por lo que he visto no son subidas de mucha pendiente. Pero seguro que la carrera es mucho más selectiva que el año pasado, algo que es bueno para nosotros”.

Stefano Oldani ha firmado hasta once puestos entre los diez primeros de etapas o generales durante esta su primera temporada como profesional y será otro de los corredores con galones. “Me gusta mucho la ruta que propone la carrera. Aunque el prólogo es más apto para gente mucho más potente, intentaré hacerlo bien. Y después, las dos etapas siguientes son dos días muy buenos para mí, con un poco de subida cerca de meta y, teóricamente, para llegar al sprint en un grupo no muy grande. En general es un recorrido que me gusta mucho y pienso que se puede hacer muy bien”.

La mudanza en el calendario no es la única gran novedad que presenta la Vuelta a Hungría. Vuelta Sportiroda, la empresa organizadora, ha incrementado de cara a esta edición la dureza del recorrido. Se mantiene el arranque contrarreloj, pero los trazados intermedios de las dos primeras etapas en línea se endurecen con la inclusión de pequeñas dificultades orográficas (Dobogoko, en dos ocasiones, el segundo día; Repashuta y Bukkszentkereszt, el tercero). “Los perfiles pueden engañar un poco y parecer más duras de lo que realmente son”, indica un buen conocedor del terreno como Márton Dina.

El cénit de la exigencia llegará el sábado con el final en alto en el Kékestető, el techo de país con sus 1.014 metros y toda una referencia visual por su enorme antena de telecomunicaciones, además de albergar un importante centro de deporte de invierno.  “Es una subida de unos trece kilómetros cuya mayor dureza se concentra en los últimos cuatro, con una carretera de firme más irregular y algunas rampas de hasta el 13,5 %. Es la gran subida húngara”, aporta Dina sobre la llegada a este importante entorno paisajístico en el que se decidirán muchas cuestiones de cara a la general.

Las etapas:
11 de junio: Siófok – Siófok (4 km, CRI).
12 de junio: Velence – Esztergom (194 km).
13 de junio: Balassagyarmat – Miskolc (201 km).
14 de junio (a): Kazincbarcika – Tiszafüred (115 km).
14 de junio (b): Tiszafüred – Hajdúszoboszló (69 km).
15 de junio: Karcag – Gyöngyös-Kékestető (138 km).
16 de junio: Kecskemét – Székesfehérvár (169 km).

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