La Fundación Ado Moure y la Universidad de Vigo idearon un sistema para medir la distancia de adelantamientos indebidos a ciclistas

La Fundación Ado Moure, con la ayuda de la Escola Superior de Enxeñería Informática (ESEI) y de la Escola de Enxeñería Industrial (EEI) de la Universidad de Vigo, ha finalizado un proyecto conjunto que se inició en el 2017. Esta idea se ha materializado en un sistema tecnológico para dar avisos en carretera de las infracciones cometidas sobre los ciclistas, especialmente la violación de la distancia de seguridad de 1,5 metros.

El germen que desembocó en esta iniciativa data de 2014. “A finales de ese año comenzamos a trabajar con las denuncias voluntarias, a raíz de un intento de la DGT de crear una unidad de guardia civil de tráfico en bicicleta”,  Ante esta situación, idearon una red voluntaria para denunciar las infracciones sin necesidad de crear esta división especial. “Con las nuevas tecnologías creemos que los ciclistas tienen una herramienta para poder protegerse y defenderse”, Reconoce la falta de apoyos en estos cinco años de trabajo por parte de la DGT y otras entidades especialmente las federaciones y asociaciones: “Nos has puesto multitud de trabas”.


Para este nuevo método, que permitirá a los ciclistas estar localizados para saber el lugar donde ocurre la infracción, también contará con “una certificación metrológica exigida inicialmente por la DGT”, Este fue uno de los campos de mayor dificultad para su consecución, sumado a la Ley de Protección de Datos a la que debían regirse y que supuso numerosos trámites. “Ante la negativa de la DGT de hacerse cargo de partes del proceso y en la tramitación de las denuncias, lo que hicimos fue crear en la web de la fundación un apartado para facilitar el poder enviar las denuncias de particulares”,  En ella se han recogido ya más de 6.000 denuncias y “todo esto hecho con nuestros propios medios”. En esta oficina virtual añaden las pruebas de la infracción correspondiente que la fundación envía en su nombre a la DGT para que esta incoe el correspondiente expediente sancionador, ahora junto con el nuevo sistema, les permitirá incluir más datos como la distancia exacta del adelantamiento indebido  o la ubicación, todo para facilitar la tramitación al afectado.

Los contactos con la Universidad de Vigo fueron primordiales para el desarrollo de esta nueva tecnología de seguridad vial, que estuvo a cargo del catedrático Manuel Pérez Cota, profesor del ESEI y del EII. “Yo soy uno de los sufridores de la inseguridad que vivimos los ciclistas, por eso tuve la idea de crear el dispositivo para medir las distancias”,  

El dispositivo completo contará con una cámara que registrará la matrícula, la hora y el lugar de la infracción.

Pérez Cota fue el encargado de trazar este proyecto que sirvió de Trabajo de Fin de Grado para un alumno de Ingeniería Industrial ourensano, que estudia en Vigo. “El dispositivo mide la distancia a la que pasa un vehículo a través de unos sensores, los datos luego se transmiten al móvil y se registran”, Este es solo el primer punto de este proyecto. El segundo abarca una cámara que está conectada al GPS del sistema: "Permite sacar una foto de la matrícula y ubicar en hora y lugar el momento de la infracción", señala el catedrático.

En su primer ensayo, Pérez Cota se encontró con unos detalles curiosos: "La mayoría de los coches que pasaron a mi lado no cumplieron con la distancia de seguridad". Con este trabajo, en el que colaboró con la Fundación Ado Moure, quiere ayudar a la concienciación sobre la peligrosidad en carretera para los ciclistas. "Cuando la gente vea los datos que pueden arrojar estos dispositivos sobre incumplimientos de la distancia de seguridad, igual toman conciencia de la importancia que tiene",

La Fundación lleva mucho tiempo trabajando por los derechos de los ciclistas en las carreteras. Hace años, fue uno de los impulsores del Día da Bici con un fin lúdido, que con el tiempo se convirtió en un acto para reivindicar la situación de vulnerabilidad de estos deportistas. Como parte de toda esta lucha creó la Fundación Ado Moure Pro-Deporte que tiene por lema "La bici te da vida. Úsala".  

Su lucha es la de dar visibilidad a las víctimas de Violencia Vial, especialmente ciclistas y peatones, por la negligencia de los conductores. Con este sistema de identificación de infractores de la distancia de seguridad, continúanos con la defensa de los derechos de este colectivo en las vías. "Trabajamos mucho con los medios de los que disponemos pero, en ocasiones, no podemos llegar sin colaboraciones Desde nuestra posición abogamos por las iniciativas  de denuncia del propio individuo.

SISTEMA DE AVISOS EN CARRETERA: TECNOLOGÍA QUE AYUDARA A SALVAR VIDAS

Un nuevo sistema basado en Internet y la conectividad móvil que ayudará a reducir la cifra de ciclistas muertos en las carreteras.

Desde el momento de su constitución, la Fundación ADO Moure Pro Deporte, entre cuyos objetivos fundacionales se encuentra la defensa del colectivo ciclista, ha trabajado activamente, principalmente en los últimos tiempos debido a las altas cifras de siniestralidad vial, para intentar concienciar a todos los usuarios de las vías públicas en la necesidad de adecuar los comportamientos, de todos, para tener una sana convivencia entre ciclistas y conductores/as.

A pesar de todo, las conductas de algunos/as conductores/as en vías públicas hacia los ciclistas hizo imprescindible la adopción de medidas más drásticas en defensa de la propia integridad física de las personas que lo único que hacen es utilizar las vías públicas en su más amplio sentido.

Queremos dejar constancia de que la única finalidad por parte de esta fundación no es otra que trabajar en aras de salvaguardar lo más valioso que tenemos, LA VIDA E INTEGRIDAD FÍSICA de las personas, en este caso usuarios de bicicletas, y de los peatones, siendo este fin de interés general y en el que todos deberíamos caminar en una sola dirección, requiriendo a la administración para que obligue a todos los usuarios de las vías públicas (sean conductores o ciclistas) al cumplimiento estricto de la ley; siendo así estamos completamente seguros de que se reducirían drásticamente los atropellos a ciclistas (insistimos, muchos de ellos niños y jóvenes), y con ello el número de heridos graves y muertos.

Después de años de gestiones ante la Dirección General de Tráfico, conseguimos que se acepten como propia nuestra interpretación de las denuncias voluntarias y que ahora cuenten con un protocolo para su presentación y admisión que ya ha sido comunicado a todas las jefaturas provinciales para la unificación de criterios.

De este modo, todas las jefaturas provinciales están obligadas, según se indica en el Escrito-Directriz UON-SAPS 17/2 remitida por la DGT-MADRID, a la admisión y tramitación de las denuncias voluntarias presentadas, también por las personas jurídicas como es esta fundación.

Pero a pesar de todos nuestros esfuerzos no conseguimos en todos estos años que ni desde la DGT ni de las diversas instituciones ni entidades privadas, con responsabilidad en la seguridad vial, la colaboración necesaria para poder poner en marcha esta iniciativa de cambio de modelo en la seguridad de los ciclistas en las vías públicas.

En cambio si conseguimos refrendar que estábamos en el buen camino.

Lo que comenzamos en el 2014,  fue refrendado y avalado por un informe publicado por  la TISPOL.

Europa no va a cumplir su objetivo de reducir a la mitad el número de fallecidos en la carretera fijado en su Programa de Seguridad Vial 2011-2020. Y peor aún, todos los datos y estudios empiezan apuntar a graves retrocesos.

Para revertir esta tendencia, en TISPOL Policías Europeas de Tráfico abogan por un cambio radical en las políticas de seguridad vial.

Volver a los principios fundacionales del “the police are the public and the public are the police” –la policía es el pueblo y el pueblo es la policía–, favorecer el uso de tecnología que implique la participación de la ciudadanía y que ésta colabore para expulsar a los infractores de la carretera.

“La mejor manera de avanzar en seguridad vial es teniendo una visión integrada e integradora, capaz de aunar técnicas tradicionales dentro de un enfoque moderno y tecnológico como es el actual – A día de hoy disponemos de drones, de ANPR (sistema de reconocimiento de matrículas), pero es de poco inteligentes renunciar a todas las posibilidades tecnológicas si el resultado último es aumentar la seguridad en colaboración con los ciudadanos. El camino es este último, hacer comunidad,

Gracias a esta innovadora solución creada por la Universidad de Vigo, los ciclistas y peatones podremos contar con un sistema autónomo de autoprotección.

Es pretensión de esta Fundación, poder contar con al menos un ciclista equipado con este dispositivo en sus salidas diarias en cada una de las provincias de España

Esta fundación y sus miembros, estamos totalmente convencidos de que, con la utilización racional de esta herramienta, conseguiremos reducir la altísima siniestralidad actual.

Para poder continuar necesitamos tu apoyo ayúdanos y colabora con nosotros a traves de una aportación: toda la información en el siguiente enlace.

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